Administrando con ética empresarial

Mientras administras tu sueño marcas tu historia y la de tu generación. Sin embargo, a pesar de la velocidad a la que cambian las conexiones y el caudal de información a la que todos tienen acceso, la ética en ocasiones no está presente. Los casos de corrupción, intoxicaciones alimentarias, desastres medioambientales, la falta de sinceridad de la publicidad, entre otros, han concienciado a la humanidad acerca de la importancia de que las empresas actúen conforme a unos principios y valores éticos.

¿Habías pensado que, ante las situaciones de corrupción, malversación de fondos y falta de valores, es hora de concienciarnos y ver hacia dónde no dirigirnos? ¿Vamos a continuar la corriente de la crisis económica o empezamos a crear códigos de ética que fomenten la transparencia y desarrollo en la economía?
Comencemos por definir ética. Según el diccionario de la Real Academia Española, ética es «el conjunto de normas morales que rigen la conducta de las personas en cualquier ámbito de la vida y también, se define como la ciencia que se encarga de estudiar la conducta moral del hombre para determinar lo que es correcto.» En la actualidad, también podemos catalogarla como una ciencia que se encarga de estudiar la conducta del ser humano, de acuerdo con las normas, reglas o leyes establecidas en un lugar y a la vez filtrar cada acción y decisión tomada con base a lo establecido como correcto. En esta época tan trascendental es necesaria la ética empresarial y conocer realmente su propósito en los negocios.

A nivel organizacional, la ética es un valor exclusivo de toda actividad económica y empresarial, ya que, al incluir al ser humano, se convierte en algo totalmente necesario. Cabe resaltar, que una actuación ética buena es, simultáneamente, una actuación profesional buena. Es más, la ética descubre en los hombres algo de más valor que la simple acción. Ciertamente, el propósito de la ética es dar orientación a las personas sobre cómo lidiar con ciertas situaciones.
El marco ético también puede fungir como herramienta para combatir prácticas poco saludables como la corrupción, el hostigamiento laboral, la difamación de terceros y los anuncios engañosos, entre otros. Por tanto, en este tiempo, la ética es vital para las empresas, ya que de ello depende que se apliquen apropiadamente las leyes, que se ofrezca un proceso de transparencia en las transacciones, que se reporten utilidades ciertas, entre otras actividades empresariales.

Ahora bien, cada empresa tiene la responsabilidad de suministrar a sus socios todos los beneficios a los que tienen derecho, llevar una administración eficiente y honesta de sus recursos y brindar a todos la información necesaria para que ejerzan lo que les corresponde, de acuerdo con la ley.

Según Cortina, (2013), la ética empresarial:
Analiza la transparencia de las actuaciones de la empresa
Se ocupa de las políticas de buen gobierno en los órganos de decisión más importantes de las organizaciones
Integra la ética en los procedimientos y normas dentro de la gestión diaria
Vigila la transparencia en la comunicación interna, en la calidad de los productos, en la misión y visión de una organización, en los códigos de valores o de conducta, en el clima ético, etc.
Así mismo, la ética empresarial es algo de mucho valor para el ser humano, ya que ha surgido para trabajar y mejorar varios escenarios, que no cumplen con lo establecido en las leyes y afectan el desarrollo económico de la humanidad. Seguramente podrás identificar algún escenario anti ético que has conocido a lo largo de tu vida y sabrás cuánto molesta, frustra y disgusta.
Si aún no has conocido ninguno, déjame mencionarte algunos de los escenarios:
Actuaciones deshonestas en las empresas.
Pérdida de confianza en los servicios, por parte de los clientes y accionistas.
Debido al fenómeno de la globalización, deslocalización de las empresas para aplicar las leyes existentes, según cada gobierno.
Imagen y reputación corporativa que no es coherente con la realidad.
Por otro lado, cuando una empresa decide establecer la ética en su organización, esta le proporciona ventajas como:
Incrementa la motivación para el trabajo y satisfacción del empleado: El respeto por los valores éticos motiva al trabajador y atrae recursos más cualificados.
Genera cohesión cultural: El comportamiento, actitud y actuaciones con valores y criterios éticos, fomenta una cultura de empresa fuerte y es sinónimo de ventaja competitiva.

Mejora la imagen empresarial: Una buena reputación de la empresa genera confianza en sus seguidores.
Previene los casos de corrupción: Tener una política clara y correctamente establecida mejora las actuaciones ante los conflictos.
La aplicación de los valores y criterios éticos fomentan el éxito de una empresa, por eso es bueno conocer los componentes de ética que generan una sana administración. Debes saber que la transparencia en la información financiera y la ética pueden ser consideradas ventajas competitivas; por lo tanto, debes esforzarte en conocer más acerca del tema.

Soñadora, la ética es más un compromiso interno, que un aspecto de responsabilidad frente a la ley.
Cabe destacar que las empresas son diferentes, ya que cada actividad es distinta, se integran por personas diversas, el lugar en donde operan no es el mismo y el entorno legal también difiere de acuerdo con el país donde estén establecidas. ¡Importante! Quiero destacar que, a nivel general, existen valores universales a todas las empresas como el respeto, la tolerancia, la igualdad, etc., y valores que solo se aplican para una organización, individualmente. Estos últimos no son los mismos para todas las empresas, ya que se enfocan en las prioridades y la misión de la misma.

Los valores establecidos en la ética empresarial, por cada empresa, son los elementos que deben regir toda actividad realizada. Por medio de su establecimiento, se logran implantar límites a la hora de llevar a cabo cualquier acción o decisión. Es importante señalar, que no importa cuán sencilla sea la actividad o negociación de la empresa, pues independientemente de su tamaño, para la expansión de la marca, deben tener un sustento ético. Cortina, (2013)
¿Sabes? La ética puede ser fuente de ventajas competitivas para las empresas. Sin olvidar que, una gestión que respete los valores básicos de la operación comercial y del trato hacia el cliente y las sociedades en general, garantiza que esas empresas sean vistas como inspiradoras de responsabilidad y compromiso con los entornos.

Partiendo de las premisas antes mencionadas, debemos desglosar los componentes de la ética, ya que, al ser un concepto demasiado extenso, cada organización define los valores que le son más afines o con los que mejor se identifica. Aun así, podemos mencionar algunos aspectos que no pueden faltar en el código ético de cualquier organización.

Según Deusto, (2016) existen cinco valores que deben regir cualquier actividad comercial y deben aplicarse a todos los miembros de la organización de la misma forma. Estos valores son: igualdad, libertad, diálogo, respeto y solidaridad. Son los valores y criterios que definen la organización ante el resto de grupos de interés con los que interactúan, como los accionistas, clientes, proveedores y sociedad. Algunas empresas elaboran su propio código ético para enmarcar en él las actividades a las que se dedican. Otras, simplemente, optan por cumplir los códigos o normativas que existen en el sector en el que operan.
Amada, te invito a que si aun no has desarrollado un código de ética, aproveches y lo realices. El código en tu negocio será beneficioso.

Los autores antes mencionados coinciden en que la formación de valores en la empresa depende de muchas variables, entre las que se encuentran: las creencias y valores del fundador, cuerpo directivo y los empleados; la formación y la influencia de los consultores; la normativa legal existente; las reglas de juego del mercado; los valores sociales de cada momento histórico; la cultura social y los resultados de la empresa. Cortina, (2013), define los valores como un elemento motivador de las acciones y del comportamiento humano, que marcan el carácter fundamental y definitivo de la organización, y crean un sentido de identidad del personal con la misma. Esta autora establece que toda empresa debe tener establecidos dos grupos de valores que orienten sus objetivos y su actividad cotidiana: los valores finales y los valores instrumentales y los define de la siguiente forma:

Valores finales: Están asociados con la visión y misión de la empresa. Se refiere a: hacia dónde va la organización y cuál es su razón de ser.
Valores instrumentales u operativos: Están asociados con los principios que deben regir la conducta de la empresa para alcanzar la misión y la visión.
Cada empresa debe tener sus propios valores que, para ser considerados éticos, deben coincidir con los compartidos por la sociedad. A modo de ejemplo, te muestro a continuación, diez valores éticos que deben tener una empresa, de acuerdo con Cortina, (2013). Estos son: integridad, confianza, justicia, diálogo, transparencia, dignidad, legalidad, compromiso cívico, ecología y responsabilidad.

Por último, quiero compartir contigo un estudio mundial sobre el fraude ocupacional y abuso. Este estudio llamado El Reporte de las Naciones, fue realizado por los Auditores Internos de Latinoamérica, comprometidos en la lucha contra el fraude y la corrupción. Es meritorio que saques de tu tiempo y leas este valioso informe, que te ayudará a ver el Código de Ética como algo necesario y urgente en cualquier lugar donde emprendes o diriges.

Accede aquí: https://laflai.org/noticias/informe-a-las-naciones-2020-acfe-11a-edicion/.

Espero que este artículo haya sido de utilidad..

¡Te espero en mi próximo escrito! ¡Dios te bendiga!

Dra. (c) Yumilka Rodríguez Pérez, MSS
Escritora de Administra tu Sueño en soñadoras.com

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Bibliografía
Cortina, A. (2013). La ética en la empresa. Obtenido de http://aechile.cl/wp-content/uploads/2013/02/Etica-MH.pdf
Deusto, H. (2016). ¿Cuáles son los componentes básicos de la ética empresarial? Obtenido de Harvard Deusto Business Review y EAE Business School.: http://retos-directivos.eae.es/cuales-son-los-componentes-basicos-de-la-etica-empresarial/