¿Cómo comunicarle a mi familia mi sueño?

Toda familia que desea experimentar el crecimiento relacional, necesita desarrollar la comunicación efectiva. Constantemente escuchamos sobre la comunicación dentro del marco matrimonial, pero pocas veces consideramos la importancia de la comunicación dentro del núcleo familiar. Damos por sentado que hablar constantemente con los demás y establecer nuestro punto de vista, es comunicarnos. Desafortunadamente, estamos muy lejos de la realidad. Para aprender a comunicarle a nuestra familia nuestros sueños, es necesario entender la importancia y el papel que juega la comunicación en nuestras relaciones familiares.

¿Qué es la comunicación?

Cuando hablamos de comunicación, nos referimos a la manera en que compartimos datos e información con los demás. Tendemos a comunicarnos usando lenguaje verbal o no verbal. El lenguaje verbal puede consistir en palabras y sonidos usados de manera universal. El lenguaje no verbal, a menudo consiste en gestos faciales y señales corporales. En el proceso de comunicación, hay un receptor y un comunicador. El receptor recibe el mensaje y el comunicador lo expresa. Un proceso fácil, ¿no?

Desafortunadamente este no es el caso. La efectividad de nuestra comunicación está sujeta a la medida en que el receptor entiende la información que el comunicador está emitiendo. A menudo fallamos en la comunicación, porque no recibimos ni entendemos efectivamente los mensajes que estamos recibiendo, o no transmitimos correctamente la información que deseamos presentar a los demás. ¿Cómo sabemos que la comunicación ha sido pobre? Podemos darnos cuenta cuando esta nos causa conflictos y malentendidos con los demás.

¿En qué consiste la comunicación en la familia?

La comunicación en la familia consiste en aprender a conectarnos los unos con los otros, respetando a cada miembro. A continuación, les presento cinco pasos a considerar cuando se desea comunicar a nuestras familias nuestros sueños:

1. Debemos conocer personalmente a cada integrante de nuestra familia, esto es, a nuestros hijos y a nuestro cónyuge. A medida que nos integramos con el corazón de cada miembro, mayor será la oportunidad de alcanzar las metas familiares.

2. Es necesario escuchar atentamente a nuestra familia. Prestarles atención es clave para que se sientan valorados e integrados en el núcleo familiar.

3. Es importante valorar las opiniones y aportaciones que cada miembro presenta dentro del sueño o la meta a trabajarse.

4. Se debe reforzar constantemente la individualidad de cada integrante, como único y especial.

5. Es necesario desarrollar un sentido de unidad y equipo para poder fomentar un núcleo familiar estable. La salud de cada integrante dependerá de cuán útil se sienta dentro de la relación familiar y cuán centrado y fundamentado estén, como familia, en la Palabra de Dios.

Si la comunicación es esencial para lograr nuestros sueños, ¿cómo comunicamos nuestros sueños a nuestra familia?

Considere la siguiente escena: Como matrimonio establecemos una relación amorosa, fundamentada en Dios y expresada como un pacto y compromiso. Esta unión nos lleva a experimentar la bendición de tener nuestros hijos, aquellos maravillosos regalos que Dios nos otorga para que los amemos e instruyamos.

Dice el Salmo 127: 3-5: “Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte. Los hijos que le nacen a un hombre joven son como flechas en manos de un guerrero. Que feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos” (Versión NTV).

Cuando son pequeños, dependen de nuestra dirección y guianza a través de todo lo que les comunicamos. Esta comunicación está basada estrictamente en la autoridad que se nos ha devengado como padres. Luego comienzan a crecer y ya no son aquellos bebés que un día dependían de nuestras palabras. Ahora son seres independientes, a quienes les debemos respeto, y quienes “exigen” que nuestro método de crianza sea modificado, para saciar sus necesidades físicas, emocionales y espirituales. Comienzan a tomar sus propias decisiones y a ser independientes, y esto los lleva a entender la dinámica familiar a diario. Establecen sus opiniones personales y buscan ser validados. Ahora nos toca a nosotros, los padres, darles alas para volar y seguridad para que lo hagan.

¿Te identificas? ¿Tienes unos maravillosos hijos que antes deseaban tus cariños y ahora no desean que les beses y abraces frente a sus amigos? Esto quiere decir que tus hijos están creciendo y con ellos su individualidad. Cada día qué pasa será un nuevo reto, no solo para conocerlos, sino para aceptarlos y motivarlos a ser quienes son. En algunos casos, la comunicación se hará difícil, pero en otros, causará crecimiento a tu relación familiar para que puedas comunicar tus sueños efectivamente.

¿Cuáles son los sueños que tienes para tu familia?

Todo padre tiene sueños familiares que se expanden desde cosas materiales, hasta aquellas áreas emocionales y espirituales. La mayoría de las familias sueñan con tener un hogar propio donde puedan criar a sus hijos en estabilidad. Se esmeran en brindarles la comodidad necesaria para su crecimiento y salud. Los padres efectivos buscan proveerles a sus familias las herramientas emocionales, como son el autoestima, el valor propio, la identidad, la estabilidad emocional y la seguridad. Los padres efectivos desean que su familia experimente la salud y el constante desarrollo.

Finalmente, los padres efectivos buscan proveer a su familia un fundamento espiritual, a través de la Palabra de Dios. Conocer los principios, parámetros y resultados, o consecuencias de nuestras acciones, moldeará nuestra conducta y nuestro carácter. Por eso, como padres de familia es esencial que nuestro ejemplo hable más que nuestras palabras. No será fácil comunicarle a nuestras familias nuestros sueños, si no les hemos sembrado, a través del modelaje, lo que hay en nuestro corazón como padres.

Entonces, ¿por qué es importante comunicar nuestros sueños a nuestras familias?

Es importante hacerlo para:

● Relacionarnos íntimamente con ellos.

● Fomentarles una mentalidad de equipo.

● Desarrollar un plan de trabajo efectivo.

● Trabajar arduamente hacia un mismo fin.

● Asegurar que todos estemos comprometidos a trabajar por el bienestar del otro.

● Darles la oportunidad de aportar sus ideas, además de su tiempo.

● Dar valor a la relación familiar.

● Establecer vínculos de afecto y confianza.

Si deseamos comunicarle a nuestra familia nuestros sueños, nutrámosles con la bendición de una comunicación efectiva y de un sueño que sea alcanzable. Tu familia te lo agradecerá.

Dra. Dórily Esquilín

Escritora de Relaciones familiares para soñar en Soñadoras.com

Autora de “Sonríele a la vida a través de la neblina”

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