Déjate de excusas y ve tras tus sueños

Vivimos en un mundo en el que se nos enseñó que debemos estudiar cierta profesión para luego trabajar en eso que estudiamos. Si bien es cierto que la educación es necesaria para poder tener mejores sociedades y calidad de vida, ya que aumenta nuestra probabilidades de éxito; también es cierto que más del 70% de las personas que se gradúan, no trabajan en lo que estudiaron porque al momento de comenzar no sabían exactamente cuál era su pasión y lo que querrían hacer por el resto de sus días.

Si eres una de esas personas que trabajan en lo que no estudiaron, bienvenido al club. No estás sola. La pregunta es: ¿estás trabajando en algo que te apasiona o lo haces solamente por el «sueldo seguro» que recibes? Si la respuesta es que estás trabajando solamente por el sueldo seguro, te invito a leer las siguientes líneas.

Yo creía en la mentira del «sueldo seguro». Trabajé por muchos años para diferentes patrones privados y compañías de venta directa. En todos ellos adquirí mucha experiencia (más de 18 años) en diferentes áreas y gracias a eso, es que hoy puedo estar emprendiendo, capacitando a individuos y empresas en las diversas áreas de liderazgo y ventas. En mi último lugar de empleo fui cesanteada debido a reestructuraciones, en 2 ocasiones. La última vez fue la vencida y me enseñó que no hay empleo ni sueldo seguro.

Luego de eso, mi esposo y yo decidimos completar lo que habíamos comenzado meses antes de que eso ocurriera: certificarnos como Speaker Coaches y Trainers del Equipo de John Maxwell, en la Certificación Internacional de Maxwell. Habíamos estado pagando poco a poco nuestra certificación y al quedarnos sin empleo nos enfrentamos a dos posibles decisiones: seguir realizando la certificación para hacer realidad nuestro sueño de abrir nuestro negocio, o llamar al Equipo de John Maxwell para decirles que no podríamos ir a la certificación para la fecha establecida y solicitar que nos movieran para la otra y así tener más tiempo para pagar lo que debíamos.

Carlos y yo estábamos decididos. Llamamos para explicar nuestra situación, que no solo el huracán María trastocó nuestras finanzas meses antes, sino que se añadía el que me quedé sin empleo. Sorprendentemente nos hicieron un arreglo de pago, pero nos permitieron ir a la certificación mientras seguíamos pagando, mes a mes, lo que faltaba. A esto se le añadía un gran reto, y es que no teníamos dinero para comprar los pasajes para llegar a Orlando, Florida desde Bentonville, Arkansas.

Si ya conoces nuestra historia, sabes que viajamos 17 horas para ir a Orlando y otras 17 para regresar a casa (si no la conocías, acabas de enterarte de nuestra aventura). Fueron 2 días de viaje para ir y otros 2 para regresar, porque paramos a mitad de camino en un motel que nos quedaba en la misma ruta. Disfrutamos del camino, cantamos y pensamos en lo que nos encontraríamos al llegar allá y regresar a casa. Teníamos un sueño: abrir nuestro negocio especializado en Speaking, Coaching & Training, con valores cristianos y a través de él, poder bendecir la vida de quienes necesitarían de nuestros servicios. A la vez, hablaríamos de Jesús en cada oportunidad.

Las críticas no se hicieron esperar: «Pero, ¿y de dónde salieron estos?» , «¿tú crees que podrán vivir de hablar?», «¿Cómo es posible que hagan un negocio con valores cristianos?», «Les doy un año», «serán más de lo mismo y fracasarán», etc…

Completamos nuestra certificación con el Equipo de John Maxwell en febrero de 2018 y logramos abrir nuestro negocio en marzo del mismo año. Hoy, dos años y siete meses después, hemos sido testigos de cómo más de 600 personas han aceptado a Jesús como Salvador, a través de las diferentes iniciativas que hemos realizado. También disfrutamos de tener ventas recurrentes, mes tras mes, y clientes que ya han comprado nuestros servicios en varias ocasiones.
Si te cuento esto, primeramente es porque quiero que sepas que cuando ponemos nuestros planes en las manos de Dios, siempre tienen éxito (cuando están alineados a Su voluntad). Todo el mérito de cuanto hemos logrado le pertenece a nuestro Dios. Sin embargo, nosotros tuvimos que echar a un lado las excusas para poder ir tras nuestros sueños. Pudimos habernos puesto la excusa de que 35 horas era demasiado, entre muchas cosas más. Pero elegimos ir y el resto es la historia que estamos construyendo día a día.

Si actualmente trabajas en algo que no te apasiona, te invito a que comiences HOY a hacer cosas que te acercarán al lugar de trabajo que sí será tu propósito en esta tierra.

Te invito a que hagas lo mismo.

Si nosotros viajamos casi 35 horas en total, para llegar a un lugar a capacitarnos, ¿por qué te quejas que el adiestramiento que necesitas tomar te queda a 4 horas de distancia?

¿No tienes tiempo? Elimina actividades de tu agenda que te hacen desperdiciar el tiempo.
¿No tienes dinero? Comienza a ahorrar o utiliza planes de pago para lo que necesitas lograr.
¿No es el momento ideal? Nunca será el momento ideal, es ahora o nunca lo harás y seguirás procrastinando.
¿Te criticarán? Sí, y mientras mejores y más innovadoras sean tus ideas, mayor será la crítica. Pero, acostúmbrate y ponte tapones en los oídos.

Así que, ¡DÉJATE DE EXCUSAS Y VE TRAS TUS SUEÑOS!. Sí, en mayúsculas para que cuando lo leas, lo «escuches» fuerte y claro.

Con amor,Tu cyber amiga
Sarinette Caraballo Pacheco
Leadership & Sales ExpertCEO & Founder ASK Leadership Team#liderandoconpropósito #Éleselgrande