El Autoanálisis: herramienta para mejorar

Gracias por leerme. Estoy bien contenta por tu interés en mejorar, porque si tienes una actividad de mejora continua, tu vida será abundante en expectativas, proyectos y sobre todo, llena de resultados. En muchas ocasiones queremos hacer cambios pero queremos que el proceso sea instantáneo, sin sacrificios y esto está bien lejos de la realidad. Todavía creemos los cuentos que nos venden en el camino del olvido, que realmente llegan a las calles de la decepción, el desencanto y el fracaso.

En los artículos anteriores hablamos sobre la importancia de revelarse contra lo que no se quiere aceptar en tu vida y sobre el compromiso real que debes tener para hacer cambios en ella. Una vez que implementes estos cambios, podrás realizarlos en tu emprendimiento o empresa.

Un elemento vital para aceptar y abrazar los cambios que debes realizar, es aceptar los resultados de forma responsable, independientemente del resultado. La responsabilidad asumida te da un sentido de control y aceptación. Verás el resultado como una consecuencia de las acciones que cabalmente has realizado y poco a poco, irás eliminando la huérfana culpa, en la que nadie quiere aceptar la paternidad. Es ahí cuando te deshaces de tres elementos que debes dejar en el camino: el azar, la suerte y el destino, para abrazar a tus nuevos compañeros del camino: la determinación, la aceptación y la responsabilidad por los resultados obtenidos.

Pero solamente cuando te conoces realmente, es que puedes responsabilizarte de tus propios actos, de tus acciones y omisiones. Es por esto, que hoy comenzaremos a utilizar un modelo de mejoramiento enfocado en el autoanálisis. Te hablaré de un modelo y herramientas de mejoramiento llamado FODA, que fue desarrollado para trabajar con los  planes de Planificación Estratégica, pero que hoy aplicaremos a nuestras vidas, nuestros emprendimientos y nuestras empresas. Como sabes, siempre integraré estos tres elementos porque como te he dicho anteriormente, la primera que debe de tener la actividad y la apertura de mejoramiento continua eres tú misma, porque eres la fuente de donde todo emana.

En esta ocasión, te hablaré del modelo FODA a modo introductorio, porque para nuestros próximos encuentros te enseñaré a identificar los indicadores, cómo seleccionarlos, los criterios que debes utilizar, entre otros. Pero ya es hora de empezar a realizar gestiones prácticas que nos irán alineando para lo que nos espera en este espacio.

El Modelo FODA es un modelo de análisis , auto evaluación, planificación y desarrollo. Tiene la capacidad y la flexibilidad de adaptarse a muchas circunstancias y muchos ambientes. Es ahí de donde emana su efectividad, simpleza y utilidad.

Este modelo invita a realizar un análisis del exterior, de tu entorno, del ambiente que te rodea y de tus circunstancias, para que puedas ver los retos y las oportunidades. Además, te invita a ver en tu interior, a identificar tus fortalezas y tus debilidades. Este modelo te mira por dentro y por fuera y hace que seas tú quien des tu primer vistazo.

El modelo propone la evaluación de tu situación actual y te invito a que establezcas cuáles son tus fortalezas y debilidades. Ahí tendrás la oportunidad de hacer un inventario de tu interior,  de todas los conocimientos, habilidades y destrezas que tengas disponibles, así como de todas tus debilidades. Podrás utilizar tus competencias o fortalezas para catapultarte hacia el cumplimento de tus metas.

Cuando te hablo de debilidades, me refiero a elementos que estés necesitando, a nivel profesional o personal, y que necesitas mejorar, ya sea para superarte a ti misma o para obtener un conocimiento, una habilidad o una destreza que requieres para el desarrollo de tu proyecto de emprendimiento o tu empresa.  Al explorar tus debilidades o áreas de mejora, podrás mirar en tu espejo interior y reconocer lo que no dominas, los que te falta por conocer, la técnica que tienes que mejorar de forma realista y franca.

Pero aquí debo realizar una advertencia: Guarda el martillo avasallador y sé realista pero no extremadamente cruel. Deja a un lado la vista microscópica que tenemos en nuestro subconsciente que nos hace ver lo imperceptible y nos muestra nuestras debilidades de forma exponencial. Sabemos que todos siempre tenemos aspectos a mejorar, pero me refiero a lo que es medular, lo que es importante para tu desarrollo y tu capacitación. Enfócate en lo que es vital dominar, para que te sirva de catapulta para tus planes de emprendimiento o para tu negocio.  Ya después tendremos tiempo para escarbar cada grano de la arena del mar. No seas tan dura contigo misma, ni tan laxa que te falte la estructura. Debes estar en la medida media perfecta donde consigas el balance.

Este modelo también te invita a analizar las amenazas y oportunidades que tienes tú o tu negocio. Te pide que evalúes las oportunidades reales que tienes dentro del ambiente externo y que te hagas y respondas preguntas como: ¿Qué necesidades hay en el mercado que tú o tu producto pueden satisfacer?, ¿qué condiciones tiene el mercado actual que te es favorable?, ¿qué elementos tienes que te hacen único en el mercado?, ¿qué te hace diferente?, ¿cómo puedo obtener una ventaja de la situación actual?, ¿cómo puedo propiciar situaciones para crear el ambiente propicio?, ¿cómo puedo influenciar a otros a mi favor? y ¿cómo otros me pueden ayudar a obtener las oportunidades que tengo en el exterior?

Cuando hablamos de las amenazas, debemos hacer un inventario de todas las situaciones que te pueden afectar a ti o al negocio. Puede ser un cambio en la legislación, falta de capacidad de suministros a tiempo, falta de políticas claras, etc. Al identificar cada una de las amenazas, también debes ir pensando en posibles alternativas para solucionarlas o controlarlas.

Estos dos renglones: las amenazas y las oportunidades, son los que te exponen a evaluar tu exterior y te llevan a insertarte en la acción del mundo real. Al realizar este análisis te obligas a dejar tu interioridad y te expones a tener que conocer el estado actual del ambiente en el cual te desempeñas o en el que quieres incursionar. Te obliga a estar atenta al mercado, a tu competencia, a todo lo relacionado con tu entorno y aquello que pudiese afectar de forma positiva o negativa tu vida, planes y empresa.

Al terminar de completar esos cuatro elementos: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, es que comenzarás a trabajar con tu mejoramiento. Porque, si bien es bueno reconocer los conocimientos, habilidades y destrezas con las que cuentas, es más importante aún que puedas integrar estos elementos para hacer un plan de viabilidad con el que superar tus obstáculos.

Al reconocer tus fortalezas, repasas las herramientas con las que cuentas para utilizarlas a tu favor y así mejorar en los procesos administrativos o personales. La grandeza de tus capacidades se demuestra cuando son utilizadas para ayudar a catapultar y apoyar el crecimiento y el desarrollo de tu equipo.

Cuando identifiques tus deficiencias personales, debes establecer un plan en donde las preguntas base sean: ¿Qué necesito para mejorar?, ¿qué herramientas hay en el mercado para ayudarme?, ¿alguien que conozco puede ser un referente?. Al contestar estas preguntas, ya estás creando un plan para subsanar esas deficiencias.

Si las deficiencias fueran de la empresa, es ideal que tus empleados te ayuden a completar, desde una perspectiva franca, qué aspectos del negocio ellos entienden que deben mejorar.  Pero recuerda, que para que sea un proceso saludable de evaluación, antes deben crearse las bases necesarias de respeto y compromiso real con el proceso de mejoramiento. Estas bases se crean con el modelaje, el ejemplo, la disciplina, con tu cumplimiento como líder y con lo que has creado en tu  empresa, con tu personal y con tu cultura organizacional.

Igualmente, las amenazas deben ser compartidas para el recibo de su insumo por parte de tu equipo, si ya tienes una empresa. De lo contrario, debes contar con el apoyo de un mentor que te asista en este proceso. Es bien importante la visión de los externos porque ellos detectan amenazas que nosotros tal vez nos veamos, por el entorno y las circunstancias que le rodean. Cada evaluación o identificación de amenaza debe ser vista como una alerta y un llamado a no sucumbir ante ella.

Las oportunidades, deben surgir también de la interrelación de la fase exterior e interior tuya y de la empresa. Si ya sabes con lo que cuentas, también debes saber lo que te falta a ti y a tu empresa. Si haces el inventario real de lo que te falta para poder avanzar, podrás saber aspectos como: ¿cuánto más te falta para aumentar tu producción?, ¿cuántos empleados más vas a necesitar?, ¿qué te falta para poder diversificar? Estas preguntas no deben verse de forma pesimista ni con visión de carencia; sino más bien,  con una visión optimista, como un plan a largo plazo, de crecimiento, diversificación y desarrollo.

Este modelo es una herramienta práctica y sencilla para dar nuestros primeros pasos en el proceso de autoevaluación y va creando la base de la medición y el mejoramiento continuo.

¡¡Esto cada día se pone mejor!! Espero que nos reencontremos en el próximo escrito.

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