La línea que separa el éxito del fracaso

Todas, en algún momento de nuestra vida, enfrentamos sentimientos de ansiedad e impotencia. En ocasiones, inconscientemente, frenamos nuestro propio progreso por medio de la victimización. Sí, así como lo lees: utilizamos la victimización. Pregúntate, ¿alguna vez has justificado tu inactividad? Mediante la victimización justificamos, excusamos y racionalizamos la inactividad e ineficiencia. 

Este 2021 debe ser un año para superar obstáculos, romper con el ciclo de la victimización y lograr un mayor rendimiento en lo que emprendes. Es momento de ir más allá de lo que tus ojos ven; porque solo en tu interior posees el poder para lograr los resultados que deseas. Es momento de caminar hacia el éxito y llenarte de valentía, coraje, voluntad, sabiduría, y lo que te haga falta, para alcanzarlo. No te quedes atrapada en lo que sucedió en el 2020, no culpes a otros de tus circunstancias ni esperes un «hada madrina con una varita mágica» para que desaparezcan los problemas. 

La vida del emprendedor es maravillosa; sin embargo, existe una línea muy delgada que separa el éxito del fracaso. Es tan hermoso decir: «Esto es lo que anhelaba hacer en mi vida; esto era lo que soñaba desde niña y hoy estoy encaminada hacia ello. Estoy viviendo mi sueño y alcanzando lo que me propuse». Pero, en medio del camino enfrentamos grandes retos, y es ahí donde entra esa delgada línea que te acabo de mencionar, presente en cualquier emprendimiento

Hablemos de la línea y lo haremos dividiendo la parte de abajo y la parte de arriba. Debajo de la línea están las excusas, la actitud, el sentimiento de impotencia, el culpar a otros, la confusión, etc. Mientras que, en la parte de arriba, se encuentran el sentido de pertenencia y realidad, la entrega, la dedicación, las soluciones a los problemas y las acciones decididas. 

Hay emprendedores que están debajo de la línea y se han quedado allí, convirtiéndose en perdedores, por estar viviendo en la culpa y narrando historias que explican por qué fracasaron en sus esfuerzos anteriores. Ten en cuenta que, cuando caemos atrapadas en el juego de la culpa, perdemos. Sí, se pierde el ánimo y el enfoque, hasta sentirnos impotentes ante lo que nos enfrentamos. Tanto en los negocios, como en grandes corporaciones; e incluso, nosotras mismas de forma personal, en ocasiones nos comportamos y actuamos debajo de la línea, conscientemente o inconsciente. Ahora bien, los ganadores residen en la parte de arriba de la línea con el trabajo arduo, la entrega, el enfoque y lejos de la victimización. 

Hoy no lees este escrito por casualidad. Vengo a impulsarte a que te muevas hacia arriba de la línea y vuelvas a ser poderosa. Porque, sí, ¡eres poderosa, grandiosa y exitosa!. No naciste para ser víctima sino vencedora.  En este inicio de año es el momento perfecto para centrarte en mejorar la calidad de tus servicios, satisfacer las necesidades de tus clientes, empoderar a otros, crear nuevos productos, desarrollar equipos, fortalecer relaciones, maximizar la eficacia y obtener muchos resultados.

¿Sabes? No podrás crear un futuro mejor hasta que encuentres el valor y tomes el tiempo para ubicarte arriba de la línea. La inactividad en tu emprendimiento puede llegar cuando te anclas en la actitud de esperar y ver. Mientras esperas y ves; la competencia, de manera sorpresiva, soluciona el problema y se alza sobre tu marca. Esta etapa de ver y esperar pertenece al ciclo de la víctima. Lamento decirte que esta fase es como un agujero sin salida, en donde se desvanecen las posibles soluciones en la inactividad.  

Aunque cualquier situación te haga pensar o actuar por arriba o debajo de la línea, no te quedes atrapada; muévete. Si decides permanecer debajo de la línea prepárate, porque la victimización te lleva a etapas predecibles y obstruyen tu productividad. Además, te conduce a eludir tu responsabilidad y culpar a otros por tu difícil situación; dándole paso a la confusión como excusa para la inactividad, pidiendo a otros que te digan qué hacer y esperando que un milagro «mágico» resuelva tu situación.  Nada de esto es viable para tu emprendimiento y produce estancamiento. 

Permanecer debajo de la línea es pagar un alto precio; pero yo te quiero ayudar para que identifiques si estás arriba o abajo de la línea que separa el éxito del fracaso. Esto a veces cuesta y es por eso que vas a necesitar ayuda de una persona objetiva, ya sea tu mentor, amigo, cliente o cónyuge. Una vez lo hagas, debes reconocer que estás en ese lugar y desear salir del mismo. Pero antes, quiero compartir contigo ciertas etapas que las personas y las organizaciones atraviesan:

  1. Ignorar y negar: En esta etapa no se reconoce que existe un problema, ni que ello está afectando. Se elige negar el problema.
  2. No me corresponde: Cuántas veces escuchamos decir: «ese no es mi trabajo» o «a mi no me toca, que lo haga ella». En esta etapa se reconoce que es necesario hacer algo para lograr resultados; pero hay resistencia a involucrarse.
  3. Señalar con el dedo: Frente a resultados desfavorables, las personas niegan su responsabilidad y culpan a otros. 
  4. Confusión: En esta etapa entra el «dígame qué tengo que hacer», entrando en la confusión para evadir la responsabilidad. Cabe resaltar que si no entienden la gravedad de la situación, no harán nada al respecto. 
  5. Cubrirse las espaldas: En esta fase las personas pierden su tiempo desarrollando historias, para que no se les culpe por algo que sale mal.
  6. Esperar y ver: Aquí los problemas empeoran. Las personas están en total inactividad esperando a ver cómo se arreglan las cosas, trayendo como consecuencia un costo extravagante para el individuo, organización o empresa.

Soñadora HD, tanto en nuestra individualidad como en nuestro emprendimiento, enfrentamos grandes retos como el ciclo de la victimización y sus seis etapas. Puede que en este momento no te encuentres en alguna de las etapas antes mencionadas; pero es bueno conocerlas para evitar llegar ahí. 

Ahora, si sientes que estás en alguna de ellas, recuerda que cada situación es diferente. Somos únicas, pero eso no nos hace perfectas ni nos exime de caer. Por lo tanto, todas, en algún momento de nuestra vida, hemos enfrentado alguna situación crítica que nos ha llevado a pasar por el ciclo de la víctima y sentir que nos quedamos atrapadas allí. Por eso, conociendo estas seis etapas, podrás evaluar si estás en este ciclo y tomar acción; porque, para poder salir de debajo de la línea, es necesario conocer el alto costo que produce el ciclo de victimización. Identifica, reconoce, actúa, muévete. Eres poderosa y necesitas alcanzar el éxito. 

Querida soñadora, es mi deseo que en este año puedas estar arriba de la línea y alcances tu sueño de emprendimiento. No te frustres, recuerda que cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender. El fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito. El fracaso fortifica a los fuertes. 

Es momento de aceptar que hay una gran diferencia entre las personas que triunfan y las mediocres. Así que, cambia tu reacción ante el fracaso, aceptando tu responsabilidad. Busca el beneficio en cada mala experiencia, aprende de ella y transfórmala en una lección. Levántate, recupérate y sigue avanzando. ¡Voy a ti! Sé que recogerás los frutos de todos tus esfuerzos. 

Espero que este artículo haya sido útil para ti.

 ¡Te espero en mi próximo escrito! ¡Dios te bendiga!

Dra. (c) Yumilka Rodríguez Pérez, MSS

Escritora de Administra tu Sueño en soñadoras.com

Información de Contacto:

Dueña de Cosa Verde Health Club

https://www.facebook.com/Cosaverdehealthclub/

https://www.instagram.com/cosaverdespot/

Fundadora de Mujer ELE

Email: mujerele@icloud.com

https://www.facebook.com/MujerELE/

https://www.instagram.com/mujerele/

Bibliografía

Kotter, J. & Cohen, D. (s.f.). The Heart of Change