Mejoramiento Continuo para Emprender

Todas queremos emprender por diferentes motivos: unas, para tener mejor calidad de vida; otras, para disfrutar más tiempo con sus hijos y otras, porque quieren renunciar a un ambiente laboral agobiante. Tal vez, tu caso es que sientes que vas en un barco a la deriva, o que ya sabes que tienes mucho para dar y quieres ofrecerlo al mundo, a manos llenas. Sea cual sea tu razón, desde que identificas tu motivación para emprender o la necesidad de realizar un cambio en tu vida, en tu relación, negocio o emprendimiento, has iniciado un proceso de mejoramiento. Aunque no lo sepas, el reconocimiento de esa necesidad, es el primer paso para mejorar algo que para ti, no es aceptable.

Este es el primer gran paso para la mejora de tus procesos internos. Ya sabes que no quieres estar donde estás o que ya no quieres hacer lo que antes hacías, y es entonces, donde surge el primer asomo de mejoramiento para emprender. Todo comienza con una insatisfacción, un deseo de querer más, con un vacío o una necesidad que deseas satisfacer.

En este espacio, hablaremos de temas de Mejoramiento Continuo para Emprender. A lo largo de nuestra travesía, discutiremos temas de mejoramiento desde diferentes perspectivas. Idearemos una mezcla perfecta entre el mejoramiento personal y el empresarial. Además, presentaremos modelos para mejorar los procesos administrativos de tu emprendimiento o las políticas y procedimientos de tu empresa, con el fin de encaminarlos o impulsarlos, para lograr subir al próximo nivel. Esta integración se dará tomando en cuenta que somos seres integrales y crecerá sobre la base de reconocer la importancia de tener un balance, entre nuestra vida privada y nuestro emprendimiento, para no morir en el intento.

Con el primer paso dado, el del reconocimiento de la necesidad de un cambio, tienes que ir ideando cuál será tu próximo movimiento, dentro del tablero de ajedrez de tu vida. El simple hecho de tener un deseo de cambio, no es suficiente. Si solo lo deseas y no estableces el mapa para encontrar el tesoro que guiará tu nueva vida, nada pasará y estarás irremediablemente perdida, deseando de manera fútil, encontrar tu tesoro escondido. Pero, si realmente quieres cambiar tu situación actual, tendrás que subir otro peldaño y comenzar a hacer el inventario de lo que tienes, para saber lo que te falta.

El no aceptar el presente que no te gusta o los procesos inoperantes de las diversas facetas de tu vida, de tu empresa o de tu emprendimiento, es la semilla necesaria para que germine en ti, el deseo de mejorar, de progresar y de superarte a ti misma día a día.

Con el deseo de cambio y mejora de lo que tienes actualmente, surge espontáneamente el próximo paso para la autoevaluación y nacen algunas preguntas: ¿cómo puedo mejorar esto que no quiero aceptar?, ¿cómo puedo mejorar estos procesos que no funcionan?, ¿cómo puedo mejorarme a mí misma para sobrepasar mis limitaciones? Evaluarte en ese sentido mueve las piezas de tu tablero, de un lado para otro. Estás entrando en una etapa de auto-reconocimiento. Al poder pensar en medidas alternas para lograr un cambio, automáticamente te estarás abriendo a conocer el próximo paso para establecer el camino que te llevará a tu tesoro escondido. Estarás re-definiendo tu situación actual y despejando tus limitaciones, abriendo tus horizontes por medio de diversos caminos.

El mejoramiento continuo cubre todos los aspectos de nuestras vidas, que se entrelazan entre sí y crean las bases necesarias para escalar hasta la cima autoimpuesta. Pero me pregunto: todos los que quieren cambiar, ¿realmente lo quieren? porque quien quiere un cambio real, tiene que comprometerse con él, decidirse y hacer que las palabras valgan.

El hierro se torna en el fuego. Si quieres una bella espada, tendrás que sacarle filo y una vez que tenga el filo, deberás pulirla hasta que brille. Así mismo debes ser cuando decides cambiar para mejorar. Cuando realmente decides, no te permites claudicar o aceptar menos de lo que debes aceptar, surge el apoyo para dar el próximo paso, el paso de la perseverancia.

Cada acto de rebeldía, análisis y reconocimiento nos grita la necesidad de un cambio para mejorar. Todo el mundo quiere ser mejor, todos los líderes quieren tener mejores procesos, todos quieren mejores resultados, pero te has detenido a preguntarte: ¿en qué debo mejorar yo primero, para que mi proyecto de emprendimiento mejore?, ¿en qué debo mejorar yo, para ser un mejor líder de mi equipo?. Con estas preguntas se abre la puerta para el próximo camino, ese que te lleva a aceptar tus responsabilidades y a reconocer que solo tú eres la responsable de controlarte a ti, para luego poder controlar otras situaciones.

Cuando asumes tu responsabilidad en todo, haces un compromiso con la humildad, que encierra una gran virtud. Entonces reconoces que eres dueña de tu vida y destino, comienzas a desdoblarte de la víctima que fuiste y empiezas a pensar diferente con respecto al camino que tomará tu vida. Cuando tienes la franqueza de autoevaluarte, sin ser extremadamente dura contigo misma, vas a poder identificar los aspectos que debes mejorar para que tu emprendimiento progrese y mejore o, para que tu negocio se desarrolle y crezca.

Cuando emprendemos, regularmente llevamos una maleta llena de sueños y otra maleta vacía. Lo que olvidamos algunas veces, es que, para abrir la maleta de sueños, primero debemos abrir la vacía. La maleta vacía son las necesidades desatendidas, es el deseo de mejoramiento que debemos atender.

Una de las primeras recomendaciones de mejoramiento para emprender, es: invierte en ti, en tu conocimiento, en el desarrollo de tus competencias y fortalezas. Tú eres la base de tu empresa, de tu proyecto, de tu ministerio o de tus sueños, porque la base que lo sostiene eres tú. Tu capacitación, determinación y fe en Dios te darán la llave del próximo paso hacia tu tesoro escondido.

Cuando estás realmente comprometida contigo misma, creas un pacto autónomo que te presenta otra realidad. Ya en ese nivel, tus estándares subirán y ya no estarás dispuesta a aceptar menos de lo sabes que no quieres permitir o dar. Ya habrás internalizado la necesidad del cambio.

El Mejoramiento continuo es un compromiso contigo misma. Es la determinación de aspirar a lo mejor y buscar la excelencia. Preguntarte cómo puedes hacerlo mejor, abrirá todas las puertas hacia el tesoro escondido, con cada contestación vendrán las opciones, con las opciones las soluciones y con las soluciones, la excelencia.

Quilsy Mejía