Motívate para soñar

“Dime cuán grande es tu motivación y te diré cuán real será alcanzar tus sueños” Mujer Rubí

¿Debería ser la motivación parte esencial en nuestras vidas, para poder cumplir con nuestras metas? ¿Es verdaderamente importante mantenernos motivados en nuestro diario vivir? Si bien es cierto, que para alcanzar las metas que te has propuesto, debes tener bien estructuradas todas las herramientas necesarias, también es importante sentirte exitosa. Bryan Tracy menciona en su audiolibro “Metas”, tres claves indispensables para lograrlas:

1. Tener clara cuáles son las metas que quieres lograr. Debes anotarlas a puño y letra, en un cuaderno o lugar visible, para que así puedas repasarlas constantemente.

2. Hacer planes para alcanzar tus metas y organizar tus ideas.

3. Trabajar en tus metas cada día, sin excepción. Sin importar cuán mínimo parezca el avance, es mejor hacer algo que no hacer nada. De esa forma, te mantendrás motivada hasta el cumplimiento de las mismas.

Pero, ¿qué es realmente la motivación? Hablemos un poco sobre eso.

Existen dos formas de motivación:

  • Motivación extrínseca: Es la que está basada en cosas externas o materiales. Por ejemplo, recibir incentivos, privilegios, trofeos y/o reconocimiento público.
  • Motivación Intrínseca: Es la que surge de forma espontánea, pues viene desde tu interior. Es una motivación más sólida y fuerte y es la que realmente todos buscamos. Algo importante sobre la motivación intrínseca es que debe mantenerse en continuo desarrollo y crecimiento, ya que proporciona beneficios tales como: la creatividad y la persistencia. En este escrito nos enfocaremos en la motivación intrínseca

La motivación es ese impulso, esa energía positiva que alimenta todo nuestro cuerpo y nuestra mente. Es la que nos da el empujoncito para iniciar eso que tanto anhelamos en nuestro corazón. Es esa meta, sueño o reto que solamente cada una de nosotras, sabe cuán real y latente está en nuestro interior. Es esa llama que debemos mantener encendida para poder llevar a cabo y completar, de una forma satisfactoria, todos nuestros sueños. ¿Pero cómo logramos esto? ¿Cómo mantenernos motivadas en momentos en que perdemos la fe en nosotras mismas, o perdemos el rumbo que nos hemos trazado? .

Llega un momento en nuestras vidas, en el que nos sentimos eufóricas, poderosas, creativas y fuertes. Sabemos, dentro de nosotras, que podemos lograr ese reto o esa meta que tanto anhelamos. Entonces, no hay nada ni nadie que nos detenga y comenzamos a conectar con personas con propósito, que nos hacen sentir que tenemos todo el control y el potencial necesario para ejecutar nuestros deseos. Nos ponemos en marcha y tomamos cualquier acción, que sea necesaria, para poder cumplir con los objetivos que nos hemos propuesto. Nos orientamos, buscamos información y ejemplos de cómo otras personas han logrado alcanzar el mismo sueño o meta que deseamos. Comenzamos a estructurar nuestro plan, nos enfocamos y establecemos prioridades, determinamos el tiempo que ha de tomar y ahí comenzamos nuestro trayecto. Todo marcha perfecto. Y es así como quieres sentirte todo el tiempo. Tienes gente que te apoya, te sientes segura de ti y de tu emprendimiento, vas paso a paso colocando todas las piezas en el lugar correspondiente y ves con más claridad todos los detalles de lo que construyes…Y eso está perfecto.

Para mantener en alto esa motivación para lograr lo que sueñas, debes conservar tu enfoque y tener tu propósito claro, de modo que ilumine todo tu ser y destruya cualquier muro, como dudas, limitaciones, pensamientos negativos, desánimo, malas vibras, gente tóxica, etc., para que cada vez que pienses en ella, SONRÍAS. Esa llama hay que mantenerla encendida, ya que es la energía que te impulsará a seguir con tus planes y proyectos.

Un estudio realizado por Edward Deci y Richard Ryan, de la Universidad de Rochester, indica que la fórmula para mantener un buen nivel de motivación es: Autonomía + Valor + Habilidad = Motivación. El sentir autonomía se refiere a lo que hemos mencionado desde el principio. Es buscar dentro de ti eso que te inspira, pues predice el nivel de energía con el cual te sientes motivada a cumplir tus metas. Encontrar lo que es valioso para ti y reconocer esa habilidad, en la que realmente eres bueno, eso que tú haces que es innato en ti y que las demás personas reconocen y admiran. Mantenerte en acción cada día mejora tus habilidades y aumenta tu nivel de motivación.

Pero… y cuando estoy desmotivada, ¿qué hago?

A todas nos llega ese momento donde sentimos que no avanzamos, como si nos perdiéramos en nuestra propia misión o propósito y creemos que nuestra meta se estancó. Sentimos algo parecido a una carga pesada sobre nuestros hombros, como si lo que comenzamos a emprender perdiera sentido. Es ahí cuando llega el desánimo y esa sensación de haber fracasado y que no podremos cumplir con nuestras metas.

La psicóloga María Elena Badillo menciona que no cumplimos nuestras metas por estas tres posibilidades:

  • Falta de tiempo
  • Falta de motivación
  • O porque, aun haciéndolo todo, por alguna razón no se logró la meta.

La falta de tiempo se da cuando no hemos fijado, ni hemos adaptado cambios, a los patrones previamente establecidos en nuestro diario vivir. Como consecuencia, el tiempo que tenemos, al no estar bien distribuido, no nos alcanza para dedicarle lo necesario a nuestra meta. Es imperativo que establezcas nuevas prioridades y determines cuáles actividades, de las que están consumiendo tu tiempo, te ayudan a lograr tu meta. Estas actividades son a las que les debes dedicar más tiempo.

Sin embargo; cuando alguna de estas cosas sucede, jamás debes abandonar tus metas. Simplemente debes analizar si los métodos que estás utilizando para lograr tus objetivos, son verdaderamente viables. Así que, primeramente, detente por un momento y reflexiona sobre lo que ha ocurrido y cómo te sientes. Luego, reconsidera si debes modificar algo en tu plan y si es así, establece nuevos métodos factibles y ponlos en marcha. Siempre mirando desde el punto de vista de tus aspiraciones y determinando cuán posibles y alcanzables, pueden llegar a ser esas metas.

Algo muy importante que jamás debes olvidar y que siempre escuchamos, es ese dicho que dice: “Cuando tengas ganas de dejarlo todo, recuerda por qué comenzaste” Recapitula qué o cuáles fueron las razones que te inspiraron a comenzar. Recuerda cuando sentiste esa llama en tu corazón, que latía tan fuerte dentro de ti, como para querer emprender el vuelo. Acuérdate siempre de lo fuerte que eres y recuerda cómo has podido superarte y recuperarte de eventos y situaciones en el pasado. Situaciones que te han hecho la mujer fuerte que eres hoy y que, al mirar atrás, puedes reconocer que este momento de desánimo que ha llegado a tu vida, también lo superarás.

Mantente enfocada, no dependas de otras personas y mucho menos de tu ánimo para sentir esa motivación que te insta a seguir hacia adelante. Es bueno contar con el apoyo de otras personas, pero no siempre estarán ahí contigo. Nadie, absolutamente nadie, entenderá tus razones, tus motivos, tus sueños, tus deseos, tus metas, tus retos y todo lo que eso significa para ti. Y está bien que no lo entiendan, porque ese sueño es solo tuyo. Así que, no te conformes con simplemente llegar hasta donde pudiste, rétate y sorpréndete de lo decidida que estás en lograrlo.

Disfruta de lo que haces, visualiza que ya has alcanzado tu sueño y abraza la sensación de haberlo logrado, mientras sigues avanzando.

“Adquiere el poder de motivarte y así cambiaras tus circunstancias actuales” Enrique Delgadillo

Escritora: Joyce Marie Díaz

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