Pierde el temor de hablar frente a las cámaras

Déjame hacerte algunas preguntas para que entremos en este tema que sé que a muchas de las chicas soñadoras, que siguen este blog, no las deja dormir con tranquilidad.

Cuándo alguien te dice que tienes que hacer una presentación en público, frente a una cámara… ¿empiezas a sentirte mal físicamente?, ¿eres de las que, cuando tienen que hablar frente a una audiencia, se le seca la garganta o le tiembla la voz?, ¿te aterra quedarte en blanco cuando estás haciendo tus presentaciones?

Si contestaste afirmativamente a estas preguntas, necesitas urgentemente trabajar para superar tus temores de comunicarte con los demás, porque en este tiempo de aislamiento físico, las videoconferencias, las clases, y hasta las entrevistas de trabajo son virtuales y debes, cuanto antes, adquirir destrezas que te ayuden a desarrollarte en esta área.

Es importante que entiendas que hablar en público es una habilidad que se aprende, y a través de técnicas y horas de práctica, puedes llegar a manejar tus temores y superar la ansiedad que te produce exponerte frente a desconocidos.

Analicemos primero qué es lo que te impide hablar frente a cámara:

No tener la práctica suficiente
Si en el pasado has estado poco expuesta a hacer presentaciones en público, y no has tenido la experiencia de hablar frente a grupos de personas, puede ser que este sea el primer obstáculo para superar.

Debes proponerte buscar, de manera intencional, plataformas virtuales donde puedas dar pequeños mensajes que te ayuden a practicar frente a las cámaras. Empieza grabando historias y videos de un minuto, y luego compártelos con tus amigos más cercanos, esperando que ellos te den su retroalimentación. Abre, por ejemplo, una página en Facebook solo para ti, donde puedas ensayar cómo hacer un live, hasta que te sientas segura para hacerlo frente a las personas que te siguen en tu página.

Ser muy tímida

Si eres tímida, serás de las personas que evitará todo tipo de contacto social, pues te debe angustiar pensar que tendrás que hablar frente a los demás, por el temor a ser rechazada.
La ansiedad que produce estar frente a otras personas hará que empieces a desarrollar algunas características físicas en tu cuerpo como palpitaciones, voz temblorosa o movimientos incontrolables, como tics en los ojos, voz entrecortada, sensaciones de ahogo o una barbilla que se mueve descontroladamente. Esta misma sensación ocurre frente a una cámara. La única diferencia es que aquí estarás sola, y las personas estarán de manera virtual.

Temor

El temor paraliza, y te imposibilita a que hagas las cosas que estás llamada a hacer. El temor es un espíritu, que se presenta como un gigante que se interpone entre el lugar donde te encuentras y los sueños que quieres cumplir en tu vida.

¿Temor a que? Temor a que te rechacen, a que no le caigas bien a los demás, a que no te acepten, a que se burlen de ti, a que vean tus defectos físicos, a que no cumplas con las expectativas de la gente, o temor a no hacerlo bien.

¿Qué consecuencias puede acarrear que no venzas ese temor?
Si estás en la universidad o realizando algún tipo de estudio, puede ser que, por temor de hablar en público o frente a una cámara, te pierdas la oportunidad de hacer una buena presentación ante tu clase, mermando así tus notas académicas.

Si estás en el trabajo y tu jefe te pide que expongas frente a tus compañeros o clientes, puede ser que esa anhelada promoción no llegue o no puedas cerrar ese contrato que te ha llevado meses preparar, si no vences el miedo de hablar frente a la gente o a través de una videoconferencia.

Puede ser que Dios te haya dado una maravillosa idea, que ahora está a punto de convertirse en un negocio, pero necesitas empezar a promocionarlo en las redes sociales y por temor de hacer un video, estás perdiéndote maravillosas oportunidades de darlo a conocer.

O, de repente, eres una mujer de Dios con un poderoso mensaje en tu corazón, pero tienes temor de que la gente te critique porque piensas que no lo harás bien y todos se darán cuenta de tus más profundos miedos. Entonces… no lo haces.

Necesitas enfrentar esos temores. Ir a la raíz de ese miedo que te paraliza, y hacer justo lo que no te atreves. Hay que reconocer que ese temor te ha quitado grandes oportunidades y te ha imposibilitado ser la persona que Dios dijo que eres. ¡Toma autoridad en el Nombre de Jesús, y solo hazlo!

Como vencer el temor de hablar frente a una cámara

En este momento en el que estamos, en medio de una pandemia a nivel global, donde en muchos lugares aún están prohibidas las reuniones físicas, la herramienta más cercana de comunicación es el video. Y cuando hablo de video me refiero, por ejemplo, a reuniones de trabajo por zoom, video conferencias para dar capacitaciones, o postear videos en las redes sociales para promocionar tu negocio, tu marca personal, o ese mensaje que tienes para dar.

Por eso, hoy te traigo 5 tips para vencer el temor frente a la cámara:

Tip #1 Entiende que el temor de estar parado frente a una cámara o a hablar en público, siempre va a existir.

Y para eso hay variadas técnicas que puedes aprender para manejar el temor y conectar con las personas que te están viendo. Empieza a prepararte mental y espiritualmente para lograrlo. ¿Cómo? Los que somos creyentes, oramos y entregamos ese temor a Dios, y hacemos lo que Él nos mandó a hacer.

Haz afirmaciones en voz alta de la Palabra de Dios para que te lo creas. Hay muchos textos bíblicos que te servirán. Confía en Dios. No estás sola. Él está contigo. Recuerda que Su poder se perfecciona en tu debilidad y todo lo puedes en Cristo que te fortalece para hacer lo que por tus propias fuerzas no eres capaz de hacer.

Tip #2 Aprende a respirar

Una técnica que a mí me funciona muy bien cuando siento ese temor, es respirar. Empiezo a inhalar, retengo el aire en mi vientre unos 9 segundos aproximadamente, y lo voy soltando lentamente. Ese ejercicio hace que se libere la tensión que acumulamos y al hacerlo se verá claramente en nuestra postura cuando estamos frente a una cámara. Recuerda, inhalas, exhalas y sueltas la tensión.

Tip #3 Prepara tu mensaje

Si te invitan a hacer una videoconferencia, una entrevista, o tienes que dar una presentación, no saques excusas para no hacerlo. Di: “sí lo voy a hacer” y empieza a prepararte. Escribe tu mensaje y practícalo, cuantas veces sea necesario, porque eso te dará seguridad, y evitará que tu mente se quede en blanco por el temor de pensar que no lo estas haciendo bien.

Ten un soporte escrito para que bajes la mirada y leas si es necesario. Debes hacer, por lo menos, un bosquejo de lo que vas a decir, pues eso hará que tu mensaje sea claro y conciso y respetes el tiempo que te asignaron para tu intervención.

Tip #4 Ensaya

Una vez tengas tu mensaje escrito, empieza a ensayar. Practica, practica, practica. ¿Cómo? Frente al espejo inicialmente, y después, frente a una cámara. Grábate tú misma y revisa la grabación cuantas veces tengas que hacerlo, aunque al principio no te sientas cómoda con tu imagen. De esa manera mirarás tus errores y podrás corregir las cosas que haces mal, como los gestos, la forma como mueves las manos, o tu postura frente a la cámara.

Tip #5 El día que grabes que sea con tranquilidad

Busca el día de la semana donde estés menos estresada y haya más tranquilidad en tu hogar. Recuerda que, si estás grabando un vídeo, puedes pararlo y volver a empezar cuantas veces quieras, porque luego lo podrás editar, así que no tengas temor de equivocarte. Si vas a hacer un live, tú misma lo puedes cortar cuando sientas que ya no tienes nada más que decir o que, por el nerviosismo, empezaste a ahogarte, tartamudear, o quedarte en blanco. Tú controlas el tiempo de tu presentación en vivo.
Si es a ti a quien van a entrevistar, pídele a tu interlocutor que te permita 15 a 20 minutos antes de la entrevista para conversar con él, y eso te dará tranquilidad. Entrar a una entrevista, en cualquier formato que se produzca, sin estar preparada o afanada, te hará sentir muy ansiosa y comenzarás a fallar por la ansiedad que te produce.

Recuerda que la gente te seguirá y querrá ver tus videos, por el contenido que tengas para dar y por el mensaje que tienes en tu corazón. Si piensas en los demás y te desenfocas de ti y tus temores, créeme que el foco de tus pensamientos se irá en ayudar a la gente y eso será más importante que cualquier otra cosa. Lo que importa siempre será el mensaje.
Sí necesitas una consultoría para:

Empezar a hacer tus vídeo conferencias, presentaciones o talleres
Perder el temor de hablar en público o delante de una cámara
Usar formatos creativos para hacer tus propios programas en vídeo
Comunícate conmigo para poderte ayudar con mis servicios profesionales.
Contáctame en mis redes sociales o escríbeme un email para poder asesorarte.

Tatiana Figueroa-Gomez
Comunicadora Social-Periodista, especializada en producción de TV.
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Email: tatiafi@gmail.com