Planifica tu crecimiento

El crecimiento de una mujer soñadora y emprendedora es continuo, nunca se detiene. Por este motivo, debes planificar tu crecimiento. Quizá piensas que eso se dará en el camino, al azar y solamente con las experiencias; sin embargo, no es así, el crecimiento también se planifica. Cuando comienzas el camino de emprender, debes también crear tu plan de crecimiento, esa ruta que te lleve a empoderarte, capacitarte y adquirir nuevos conocimientos y experiencias.

En ocasiones esto se da por sentado, que se dará como producto de lo que se vivirá, pero hoy quiero que veas el crecimiento como una oportunidad que puedes planificar y provocar. Esto se da desde un estado activo y no pasivo, desde la consciencia y la acción; por lo tanto, necesitas planificar tu crecimiento de forma intencional.

Por otro lado, existen pensamientos que te pueden llevar a creer que ya conoces lo suficiente, que ya aprendiste lo que tenías que aprender, que te preparaste y que ahora solo te resta trabajar, trabajar y trabajar. Es aquí donde planificar tu crecimiento te ayudará a mantenerte enfocada en lo que deseas y necesitas. Te explico:
◦ Deseas: Tienes ganas de aprender temas que te ayudarán a crecer espiritual, emocional y cognitivamente. Aunque no estén relacionadas a tu área de especialidad (en el caso de lo cognitivo), tienes el deseo de aprender sobre eso.
Necesitas: Se refiere a esos temas y áreas que precisas aprender y crecer porque tienen un impacto directo y evidente en lo que haces. Además, es un área de oportunidad.

El crecimiento también es intencional; se planifica y se provoca con el fin de expandir, obtener y ampliar en todas las áreas de tu vida.  Eres una mujer integral y vas a necesitar crecer en todos los aspectos de tu vida porque la vida se trata de desarrollo continuo.  Si el crecimiento no se logra, viene el estancamiento.  Por este motivo, hoy deseo que puedas comenzar a planificar tu crecimiento.  

Algunos pasos importantes para esta planificación son:


  1. Escribe tus metas personales y profesionales.
    2. Detalla qué necesitas para que eso se logre.
    3. Escribe las formas para el crecimiento.
    4. Separa un presupuesto para las inversiones que deberás hacer.
    5. Organiza las acciones de crecimiento en un calendario. 

La planificación del crecimiento es una de las acciones más poderosas; es un proceso que te ayudará a tener metas más allá de lo material, unas que te eleven no solo como profesional, sino también como persona. Por eso, planificar tu crecimiento es un ejercicio que te recomiendo que realices, al menos, trimestralmente.  Para realizar este proceso, haz lo siguiente:


◦ Divide tu año en trimestres
◦ Escoge los temas o aspectos en los que deseas o necesitas crecer: ventas, espiritualidad, finanzas…
◦ Coloca número de prioridad: lo que deseas/ necesitas aprender primero o requiere que lo hagas en primer lugar, y así sucesivamente
◦ Escribe las fechas límites para llevar a cabo esos procesos
◦ Identifica los recursos para ese tipo de crecimiento: libro, podcast, cursos online, consultoría, mentoría, certificaciones…
◦ Separa el presupuesto mensual para sufragar estas inversiones


Ahora bien, es necesario que contestes algunas preguntas importantes porque puede ser que caigas en lo que se denomina fugas de dinero. Las fugas de dinero son esas inversiones o gastos excesivos que en ocasiones no conducen a nada. ¿Por qué no conducen a nada? porque después que las haces no potencian ese aprendizaje, esa experiencia y no se logra el crecimiento.  Algunas preguntas que te debes contestar al momento de trabajar la planificación de tu crecimiento e invertir en él:

  • ¿Qué es lo que deseo alcanzar?
  • ¿Esto me ayudará a alcanzarlo?
  • ¿Es lo que verdaderamente necesito?
  • ¿Es lo que verdaderamente deseo?
  • ¿Por qué lo estoy haciendo?

Estas son algunas preguntas que te debes hacer a la hora de planificar tu crecimiento porque vas a estar tentada a obtenerlo todo, a quererlo todo e inclusive, puedes llegar a pensar que necesitas todas las certificaciones, leer todos los libros, adquirir todos los cursos… porque necesitas crecer. Sin embargo, no lo necesitas todo, debes siempre pensar en qué es lo que verdaderamente necesitas y deseas (lo que te expliqué al inicio).  

Por otra parte, el crecimiento no es solo lo que consumes para aprender; también se nutre de otros aspectos como lo son las asociaciones. Las asociaciones son estas relaciones que se crean con personas y grupos relacionados de alguna manera con lo que haces, o que pueden aportar significativamente a tu vida, en diferentes áreas.  Estas asociaciones pueden ayudarte a crecer porque donde hay aportación y ganancias hay crecimiento (claro está también ocurre en las pérdidas).  

Te quiero compartir 3 elementos importantes a la hora de crear estas asociaciones:

  1. Nicho o sector que de alguna manera se relacione contigo. Cabe aclarar que no tienen que hacer lo mismo, pero en cuanto valores es algo que debes considerar.
  2. Nivel: Esto tiene que ver con personas que te lleven la delantera. Necesitas gente que esté por encima de ti.
  3. Reciprocidad: que exista una relación de aportación bidireccional. 

Estos tres elementos son fundamentales a la hora de crear relaciones y asociaciones, y definitivamente, las asociaciones impulsan el crecimiento. No obstante, para que esto se logre de forma efectiva es esencial el hacer las asociaciones correctas.  Por eso, los tres elementos que te compartí te ayudarán a evaluar y hacer asociaciones que realmente te hagan crecer, te nutran y te lleven a un próximo nivel.

Planifica tu crecimiento para que cada día cuente, para que cada día sea uno intencional, con propósito y dirección clara de lo que deseas alcanzar.  El crecimiento siempre sugiere una elevación, un nuevo escalón, un trascender; por lo tanto, no significa que comprar un curso por sí solo te hará crecer; te hará crecer quizá en conocimiento, pero no en aprendizaje, porque el aprendizaje requiere poner en acción el conocimiento.  Este ejemplo sería como tener un documento más en un archivo y no hacer nada con él.  Es por esta razón, que todo aprendizaje requiere acción.  Asimismo, el crecimiento te va a mover, te va a invitar, te va a sacar de tu zona de comodidad, y el planificar tu crecimiento te mostrará el camino que deberás transitar para llegar a donde deseas llegar. 

Dios te regala cada día y con él, una nueva oportunidad; tú debes decidir en qué la invertirás. 

Un tip que te puede ayudar es que, además de planificar tu crecimiento trimestralmente, puedas separar semanalmente el tiempo de crecimiento intencional.  Esto lo puedes hacer dedicando los días y horas de la semana en los que trabajarás en tu crecimiento.  Por ejemplo: todos los martes y jueves de 3:00-4:00 pm estudiarás sobre el tema de ventas, leerás un libro o escucharás un podcast… se trata de planificar y separar en tu agenda las acciones de crecimiento que tomarás. 

Planificar tu crecimiento puede darse de forma cualitativa o cuantitativa. Por ejemplo, puedes establecer una meta como la siguiente: durante el primer trimestre del año leeré 3 libros sobre espiritualidad, organización y finanzas para mejorar en el manejo de mis emociones y aspectos económicos. Con este tipo de meta estás planificando tu crecimiento de una forma cualitativa y cuantitativa: cualitativa es el mejoramiento que obtendrás (y tendrás indicadores para medir); y cuantitativa es la cantidad de libros que leerás, que son 3.  De esta forma puedes comenzar a planificar tu crecimiento para el próximo año.

Planificar tu crecimiento te hará mucho más consciente de qué deseas y necesitas trabajar y eso te ayudará a estar en un proceso continuo de aprendizaje y crecimiento.  Existen factores que pueden detener tu crecimiento y debes estar atenta para combatirlos:

  • El miedo a salir de tu zona de comodidad. Muchas veces esto frena el crecimiento y te deja paralizada.
  • Falta de organización: No organizar tu tiempo puede llevarte a sumergirte solo en trabajo o en aspectos cotidianos de la vida personal y olvidar nutrir tu crecimiento.
  • No invertir en recursos externos, porque no se hace una planificación estratégica para este proceso de inversión. 
  • Procrastinación: Dejar para luego y dilatar el realizar procesos de crecimiento intencional. 
  • Ponerle tope al crecimiento: Pensar que ya no hay más que aprender, que, si ya estás en alguna posición privilegiada como dueña de negocio, crecerás solo con la experiencia.

Tu crecimiento es tu responsabilidad, no le toca a nadie crecer por ti ni hacerte crecer; por esta razón es que es tan importante que planifiques tu crecimiento con algunas de las recomendaciones ofrecidas. Quiero que sepas que también existirá un crecimiento que se dará por las experiencias vividas.  Esto quizá no se planifica, pero deja un aprendizaje incalculable. Una vez expresé: «crecer duele» y hoy lo sostengo, porque puede que atravieses por muchas experiencias que te hagan llorar y hasta dudar, en medio de vivir tu sueño; pero te harán crecer inmensamente.  Esas experiencias no vienen a matarte ni a destruirte soñadora, vienen a equiparte y a hacerte crecer.  No le huyas a lugares desconocidos, a las pruebas y a los desafíos, estos te ayudarán a crecer.  Dios no te llamó a vivir ese sueño para abandonarte; te llamó para vivirlo con sus buenos y no tan buenos momentos, pero de Su mano; así que crece y elévate con cada experiencia. 

Planifica tu crecimiento; pero también crece con cada experiencia no planificada, porque si llega es para enseñarte algo.

Un abrazo y bendiciones, 

Verónica González 

  1. Ed.

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