Reclutamiento para emprendedores

“Soy emprendedor(a) y no tengo planes de reclutar a nadie” ¿Lo has mencionado alguna vez?, ¿has escuchado a algún emprendedor decir esa frase o alguna similar?

Quizás esa podría ser una expresión que en múltiples ocasiones hemos dicho o que, tal vez, ni se nos pase por la mente. Sin embargo, reclutar no es otra cosa que hacer una selección de personas o recursos que estarán colaborando contigo. Por ejemplo: Cuando comienzas a emprender o a desarrollar tu negocio necesitas de alguien que te guíe, oriente y ayude a poner sobre materia tu visión, porque no importa cuántos dones o talentos poseas o cuánta creatividad puedas generar, al momento de la verdad, no todo el producto o el negocio puede producirse con solo tus habilidades. Es ahí, en ese momento, cuando se empieza el proceso de reclutamiento.

¿Quién hará el logo de mi negocio? ¿Quién trabajará con la imagen? ¿Quién o quiénes serán mis suplidores? ¿Quién me dará talleres o “coaching” para establecer mi negocio? Y podríamos continuar la lista de cada persona con la que tenemos que entrar en contacto, por una habilidad o destreza específica que ellos poseen, y de la que nosotros tenemos necesidad. En otras palabras, cada uno de esos recursos con los que establecemos relaciones para que puedan suplir una necesidad en nuestro negocio, es nada más y nada menos que nuestro proceso de reclutamiento.

Como emprendedora o empresaria, estás en una constante búsqueda de ese alguien que te ayudará a lograr algo deseado o necesario para tu negocio. En el mundo de las grandes compañías se busca reclutar con el fin de poder maximizar productividad, para fines o iniciativas específicas, y en el mundo del emprendimiento no es distinto. Nuestro propósito es ser más efectivos y eficientes en nuestra productividad y lograr llegar a eso que tenemos determinado. A continuación, te compartiré las seis fases que debemos atravesar en un proceso de reclutamiento:

1. Identificar la necesidad: ¿Qué me hace falta o qué es lo que necesito?

Cuando emprendemos y comenzamos un negocio, hay una infinidad de cosas que queremos hacer, pero es importante establecer prioridades e identificar qué es realmente lo que NECESITO y no precisamente dejarnos llevar por lo que quiero, o en muchas ocasiones, por lo que me gusta.

2. Definición del perfil: ¿Quién tiene la habilidad de hacer eso que yo necesito?

Esta es una de las áreas más críticas, ya que es muy probable que encuentres muchas personas que puedan tener esa habilidad. Es la clara definición de lo que estás buscando, lo que te guiará a la persona correcta. Así que, ¡mucho juicio!

3. Búsqueda: ¿Dónde encuentro a esa persona hábil que necesito?

Hoy en día tienes infinidad de opciones para hacer la búsqueda o hasta convocar mediante publicaciones. A mi entender, los más utilizados son los referidos o recomendaciones (el amigo de mi amigo…), y obvio. Internet. No olvides mantener siempre tu búsqueda alineada a las fases 1 y 2.

4. Preselección: Luego de la búsqueda vas a tener múltiples opciones, así que tendrás que definir unos criterios de preselección. Este ejercicio es muy importante, porque es el que te va a ayudar a depurar tu listado de muchas opciones a solo varias a considerar, para dirigirte a tu siguiente fase de selección.

Algunos ejemplos que podrías utilizar para la preselección son: Más de x cantidad de años de experiencia, que sea local, que tenga una especialidad, etc. Estos criterios van a variar dependiendo de lo que estemos buscando. En esta fase utilizamos resume o fichas biográficas de la persona. Si es una compañía o un suplidor, buscamos en la historia de la compañía y también podemos revisar testimonios de otras personas en relación a esa empresa.

5. Selección: ¡El momento crucial ha llegado! ¿Quién será elegido entre las opciones que revisaste previamente? Ahora tienes que hacer la selección de solo uno.

Para esta selección final podrías crear una regla como, por ejemplo: de la fase de preselección, el que cumpla con cuatro criterios será seleccionado. Es decir, si este suplidor cumple con los años de experiencia que determines, cumple con los modelos o estilos que estás buscando, cumple con tu presupuesto establecido y cumple con la localidad, pues ese es tu candidato potencial. En el caso en que veas que tienes varios candidatos que cumplen tus criterios principales, te sugiero que añadas criterios adicionales que te ayuden a resaltar alguna cualidad específica, alineada con tu necesidad. En muchos casos, en el carácter de empresas para estas distinciones, se utilizan las certificaciones o especialidades.

6. Contratación: ¡El momento del SÍ! Finalmente se cierra con una contratación o acuerdo mutuo. Es el punto en el que aceptas que esa persona sea la que trabaje y colabore junto a ti, para cubrir la necesidad de tu negocio, alineados en un mismo propósito. Sé lo más especifica posible, todo debe estar en blanco y negro, es decir, muy detallado. Así evitarás malos entendidos.

En un proceso de reclutamiento hay ciertas cosas a las que le tenemos que echar un ojo y hoy te quiero compartir varias de ellas, para que las tengas en consideración al momento de reclutar o seleccionar personas que te ayudarán a alcanzar tus sueños.

1. Acuerdos/Contratos de palabra. Bajo ninguna circunstancia hagas acuerdo de palabra con NADIE. No importa si conoces a la persona, si te lo refirió tu ser más querido o las razones que sean, es un ¡NO! Los acuerdos verbales no te dan ninguna garantía y te van a traer un sinnúmero de problemas. Como mencioné en la fase 6, todo claro en un contrato, hasta en una simple hoja firmada por ambas partes, pero sin zonas grises.

2. La caridad. Cuando se empieza un negocio o pequeña empresa, es normal que tengas el deseo de ayudar e impactar la vida de muchos, incluso a los miembros de tu familia o amistades. Sin embargo, ten cuidado con esto. Cuando reclutes siempre comprueba si esa persona tiene las habilidades y destrezas para cubrir tu necesidad, sin importar quién sea. Busca formas alternas de ayudarles, sin mezclar las necesidades de tu negocio con las de tus familiares o amistades. El no separar una cosa de la otra y reclutar a las personas solo por querer ayudarles en algún punto, podría ser muy perjudicial para tu negocio.

Para ser exitosos en el proceso de reclutamiento, no podemos perder de perspectiva la necesidad del área que tenemos que cubrir. Una mala selección o impulso emocional puede costar tiempo, dinero y en los peores casos. hasta el mismo negocio.

3. Prisa. Toma tu tiempo. Es mejor invertir un poco más de tiempo en un proceso efectivo de reclutamiento, que hacer todo con prisas y tener que comenzar desde cero. Establece tus criterios y haz una selección objetiva. Hay un dicho que dice: “la prisa lleva a la desgracia”.

Como emprendedora es muy probable que tengas inicialmente un presupuesto ajustado y la realidad es que, el proceso de reclutamiento exige a su vez inversión de dinero en un 99% de las ocasiones.

4. Clon. No busques tu clon. No te aferres a la idea de reclutar a todo tipo de personas que sean afines con tus ideas o que piensen exactamente como tú. El reclutamiento es la plataforma ideal para identificar aquellas personas que tienen lo que tú no tienes. ¿Cómo así? Sí, es el punto perfecto donde puedes buscar a aquellas personas que son diferentes a ti y te complementan. Identifica tus debilidades y asegúrate de enfocar tu búsqueda en personas que con sus fortalezas las suplan. Así podrás lograr un buen equipo de trabajo y a su vez, una cultura organizacional exitosa.

Muchas personas podrán pensar que se inventaron el proceso de reclutamiento, pero el modelo perfecto de reclutamiento lo vemos en Jesús. ¿Cómo? Sí, Jesús fue quien hizo la selección de sus discípulos evaluando sus virtudes y debilidades, y al mismo tiempo, asegurándose de que cada uno cumpliera el propósito para el que fue llamado. Te invito a que, como hizo Jesús, siempre lleves tus procesos de reclutamiento en oración. “Por aquellos días, Jesús se fue a un cerro a orar, y pasó toda la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a quienes llamó apóstoles” Lucas 6:12-13.

Toda preocupación o inquietud que puedas tener ante un proceso de reclutamiento y selección, llévala primeramente en oración. Así podrás tener el discernimiento y sabiduría necesarias para hacer las selecciones correctas.

“El secreto para contratar a los mejores, es contratar personas que quieran cambiar al mundo” Marc Benioff

Espero que este escrito haya sido de bendición y beneficio para tu vida. No te puedes perder los siguientes artículos, que estarán súper interesantes. ¡Comparte esta información con otros emprendedores y soñadores para que también se puedan beneficiar!

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Gisele O’Neill

Fundadora & CEO- RidiBlessed LLC

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