Resilencia: Una nueva forma de vida

La vida es un constante desafío y esa es una verdad evidente que, en cierto modo, todas hemos experimentado.  Algunos lo han experimentado desde los primeros años de vida, otros en su etapa de adolescencia y otros, también en los años de adultez.  Y es que, a todos nos ha tocado en algún momento atravesar por experiencias, que en algunas ocasiones, podrían llegar a ser verdaderamente destructivas. Sin embargo, algunas personas se sobreponen más rápido que otras y extraen, desde lo más profundo de su ser, una fuerza sobrenatural, por decirlo de algún modo, para levantarse y seguir hacia adelante.  A esto se le conoce como resiliencia.

La resiliencia es un término que se ha puesto muy de moda en estos tiempos y es que, según sabemos, la resiliencia es la capacidad o habilidad de transformar experiencias negativas en positivas. Pero, para ser más exactos, la Real Academia Española  (RAE)  define  la resiliencia como: «La capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas». En otras palabras, es ser fuerte, emocional y psicológicamente, durante y después de atravesar por situaciones duras y salir hacia adelante con sus propios recursos, aprendiendo a superarlas y viendo desde otra perspectiva lo que se ha aprendido de cada una de ellas.

Estas situaciones dolorosas pueden ser: la pérdida de un ser querido, una separación dolorosa o un divorcio, una enfermedad grave, limitaciones socio económicas, limitaciones físicas, problemas emocionales y muchas otras circunstancias, que llegan a nuestras vidas de forma inesperada.  Es así como a una persona se le denomina resiliente.

Pero, ¿por qué pensamos que algunas personas pueden superar momentos duros,  más que otros? ¿Será esto realmente cierto? La realidad es que todo ser humano tiene la capacidad de afrontar cada una de las situaciones que se le presentan, pero, al igual que muchos siguen hacia adelante, muchos otros se quedan en el camino porque no han desarrollado esa capacidad.  Y es que, la resiliencia no es una capacidad innata; sino una que hay que desarrollar.

Es por esto, que cuando la vida nos pone a prueba, solo tenemos dos opciones: Rendirnos, darnos  por vencidos y fracasar, o sobreponernos y salir fortalecidos utilizando nuestras propias capacidades de resiliencia. Y es que, en ocasiones, ni nosotros mismos sabemos cuántas fortalezas tenemos, hasta que enfrentamos algo en particular.

Por otro lado, las personas que se quedan en el camino y no avanzan, solo reciben en sus mentes pensamientos negativos y limitantes, con rencor acerca de lo vivido y con miedo, preguntándose ¿porque me pasó esto a mí? cuando lo que verdaderamente deberían preguntarse es ¿para qué me pasó esto?, ¿qué puedo sacar de provecho ante la situación que estoy enfrentando?

Todos conocemos de personas que han sido un vivo ejemplo de resiliencia. De hecho, quizás tú misma lo eres.  Así que, te voy a mencionar algunas de las personas que han impactado, de manera significativa mi vida, por ese espíritu de resiliencia, a pesar de las situaciones desgarradoras y difíciles que atravesaron:

  • Nick Vujicic: Es un conocido motivador y destacado conferenciante, quien, a pesar de no tener las cuatro extremidades, inspira a millones de personas con su experiencia de vida.  Nick nació sin brazos ni piernas y en su infancia  tuvo varios  episodios de depresión y pensamientos suicidas.  Finalmente, aceptó y agradeció por su vida y hoy es uno de los grandes motivadores  que nos inspiran a continuar el camino de la vida.
  • Daniella Álvarez: Fue Señorita Colombia en 2011, modelo y presentadora de televisión. Tuvo que ser sometida a una cirugía donde le amputaron su pie izquierdo. A pesar de eso, ella siempre se ha mantenido con una actitud increíble y muy positiva, sabiendo que pronto podrá regresar a su vida normal, incluyendo sus actividades extracurriculares como bailar bachata, correr y montar en bicicleta.
  • Malala Yousafzai: ¿Quién no ha escuchado o ha visto una foto de esta niña pakistaní? A sus 14 años, esta joven ofreció un discurso apelando al derecho a estudiar que tenían las niñas de su pueblo, ya que estos le habían sido revocados. Sin embargo, esto la convirtió en objetivo de los talibanes, quienes intentaron asesinarla para callarla. En la actualidad, es una activista que continúa luchando por el derecho de que todas las niñas de su país puedan  ir a la escuela.

Existen muchas más personalidades destacadas y personas como tú y yo, en las cuales podemos ver ese poder de resiliencia. En mi opinión, debemos asumir la  resiliencia como una de las principales habilidades que debemos aprender en la vida, para afrontar las adversidades de la mejor manera posible.

Según Viktor Frankl, un humanista y maestro influyente de la psicología moderna, considerado un gran maestro y ejemplo de lo que es ser resiliente, por haber sobrevivido a la experiencia de cuatro campos de concentración nazis, incluyendo Auschwitz, nos dice en su libro titulado El hombre en busca de sentido, cómo trabajar la resiliencia para que esta sea parte positiva y de provecho en nuestras vidas.

  1. Aceptar la parte injusta de la vida es aceptar la realidad.

Cuando las personas no aceptan la realidad se les hace un camino muy difícil. Muchas veces, nos cuestionamos por qué nos ha pasado tal situación, aun sin merecerlo y estas son preguntas que algunas veces no tienen respuestas.  La mejor forma de aceptación es pensar cómo puedes convertir en fortaleza eso que te ha pasado. Tienes el desafío de ejercer la libertad de elegir tu actitud, sin importar la situación que se presente.

  1. Aprender a valorar cuáles son nuestros recursos y capacidades.

Una vez que has sufrido un revés en tu vida no puedes quedarte pensando en lo que no hiciste bien.  En ocasiones, nuestros pensamientos limitantes son los primeros que llegan a nuestra mente y dicen cosas como: no tomaste la mejor decisión, te equivocaste en esto, si hubieses pensado mejor las cosas, etc. En vez de eso, es mejor pensar qué fortalezas y aptitudes has adquirido para volver a comenzar.

Por ejemplo: Soy una persona paciente, tengo la capacidad necesaria para continuar, siento motivación, tengo el potencial de sobreponerme nuevamente, tengo recursos, amigos, familiares con los que puedo contar.

  1. Dejar de sentirse víctima y concentrarse en la solución.

Es identificar esto que te ha pasado y ver cómo lo puedes solucionar, siguiendo hacia delante, sin permanecer en una queja constante, ni mucho menos  detenerte.  Buscar ayuda en los que ya han atravesado por una situación similar y han salido airosos, leer un libro, buscar una salida.  Es, más bien, aprender a resistir, a pesar del sufrimiento porque el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.  Mantenerte en un constante sufrimiento es convertirte en víctima.

  1. Pensar en positivo.

La capacidad de pensar en positivo hace que nuestras emociones sean constructivas y nos brinda seguridad.  Pensar en positivo es contemplar  un pensamiento que me ayude a salir de la situación en que estoy. El mayor enemigo de la vida es el aburrimiento y ese estado mental solo te lleva a pensar en cosas negativas e ideas limitantes.

  1. Enfrentarnos en vez de huir.

Esto quiere decir que debemos dar un paso a la vez, no olvidar el problema o la situación, sino más bien buscar las diferentes alternativas que podríamos tener para superarla.  Enfrentar la situación como quiera que venga.

Existen estudios comprobados donde se indica que hay personas a quienes las experiencias más traumáticas, duras y terribles por las que han atravesado, los han convertido en personas más fuertes. Son personas que ven la vida como una nueva oportunidad que Dios les da para comenzar de nuevo.

Esa es la actitud que debemos asumir y enseñar a nuestros hijos. También  servir de motivación para aquel que nos admira o a quienes servimos de ejemplo.  De esa forma, enseñamos a los más vulnerables a que todo en la vida tiene solución, que quizás no de la manera que esperaba, pero que sí la hay.

Por esta razón, creo que la resiliencia es una nueva forma de vida, para demostrarnos a nosotros mismos que somos más que nuestras circunstancias.

Te he visto volver a empezar y lo has hecho como nadie… Cindie Rivera