Rompiendo los paradigmas para comenzar a mejorar

La vida está basada en experiencias y en creencias. Pero, curiosamente, la tendencia es otorgarle mayor importancia a los comentarios de los demás, sin necesariamente haber validado por las propias experiencias, lo que mencionan o afirman. Con el pasar del tiempo las personas se convierten en repetidoras de experiencias de otros y lo peor es que, luego de haberlas escuchado y repetido tantas veces, terminan aceptando esas opiniones como ciertas y con el pasar del tiempo, esas creencias se van adaptando en los pensamientos. Las falsas creencias estancan y no permiten mejorar. Además, se unen a ellas, el desconocimiento, el miedo, la incertidumbre y la inseguridad que van creando grandes murallas difíciles de atravesar. 

Si eso te está pasando a ti, hoy quiero que te des la oportunidad de romper esas murallas para crear una nueva escalera con la que puedas subir al próximo nivel del mejoramiento. 

En el artículo anterior te hablé sobre los personajes dentro de la obra maestra del plan de mejoramiento. Esto se refiere a las personas que interactúan en tu negocio y que tienen un rol, directo o indirecto, en tu proceso de mejoramiento. Hablé de los empleados, clientes, suplidores y todos los componentes de tu empresa o emprendimiento, y del rol que juega cada uno de ellos. Pero, quiero que sepas que si tú tienes miedos e incertidumbre sobre los procesos de mejoramiento, es muy probable que todos los integrantes de tu equipo también los tengan. Por eso es importante que tú puedas aclarar todas tus dudas y temores, para que puedas ayudarlos a ellos a que te ayuden. Debes ayudarlos a ayudar (Suena como un juego de palabras, pero es la verdad).

Cuando hablamos sobre procesos en el mejoramiento de la calidad para emprender, crecer, diversificar o aumentar el nivel de competitividad, tendemos a asociarlo con que estamos haciendo algo mal. Lo vemos como limitaciones o problemas y pocas veces como oportunidades para crecer. Si este es tu caso y estás acostumbrada a ver el vaso medio vacío y no medio lleno, te animo a que tomes el mejoramiento como procesos que te ayudarán a incrementar los niveles de efectividad. Es por esto, que con lo primero que tienes que trabajar es con el cambio de mentalidad y transformar el lenguaje negativo en uno positivo, proactivo y comprometido. 

Para que puedas comenzar a hacer cambios, necesitas ir quitando las palabras que provocan incertidumbre, tortura o inseguridad y añadir unas inspiradoras, que ofrezcan seguridad y progreso. Recuerda que para que puedas ayudarlos, tienes que inspirarlos. Así que, cuando debas conversar sobre los procesos de mejoramiento refiérete a ellos como algo positivo y alentador, y demuestra con tu actitud que estás esperanzada con los resultados positivos que se podrán obtener para el funcionamiento futuro, mediante estos procesos y proyectos. Por eso, tienes que ir concientizándote del poder de tus palabras en tu equipo de trabajo. Debes inspirarlos a mejorar.

Hoy quiero despejar las dudas, comentarios o creencias que se han tejido alrededor de los procesos de mejoramiento y ofrecerte una nueva visión sobre esto. Es normal y natural que, al principio, te sientas asustada o medio perdida, pero yo quiero ayudarte a disipar esas dudas que puedan surgir en el proceso. El mejor antídoto para superar el miedo es el conocimiento. 

¿Cómo puedes decir que es difícil, si nunca lo han trabajado? Dicen que los procesos de mejoramiento son difíciles, pero realmente no es así. Los proyectos o procesos de mejora ocurren en áreas de tu emprendimiento, en la empresa que tú conoces y dominas. Nadie mejor que tú conoce toda la información sobre tu negocio, por tanto, no tiene por qué ser complicado. Aquí te acompañaremos en este proceso. 

Que es complicado… Pues, es como cuando compras un equipo que requiere el ensamblaje y pretendes hacerlo sin las instrucciones. A la verdad, muchas veces nos pasa que queremos comenzar a montarlo sin leer las instrucciones, pero a la primera que se complica o que las piezas no funcionan, rápido tomamos las instrucciones que pretendíamos obviar. Pero, ¿por qué no seguiste las instrucciones desde el principio? porque es seguro que así siempre lo montaron en tu casa.  

Los proyectos o áreas a mejorar no tienen por qué ser complicadas o extremadamente extensas y rebuscadas. Puedes dar inicio con proyectos pequeños, comenzar poco a poco, y en la medida que vayan practicando y mejorando, aumentan el nivel de complejidad. Recuerda el famoso dicho que dice que «Roma no se construyó en un día», así que, es mejor iniciar con proyectos sencillos, pero que pudiesen tener un gran impacto. 

Aquí, en cada escrito, encontrarás las guías que servirán como instrucciones para comenzar con este proceso.

Que no es pertinente… Eso ocurre cuando pretendes utilizar guías o proyectos que tus amigos han hecho, pero que realmente no se adaptan a tus necesidades. Tú eres la que identificas cuál es tu problema y qué quieres mejorar. Por lo tanto, siempre será pertinente, porque la decisión la tomas tú.

Que no sé cómo se hace… Poco a poco, te enseñaré el procedimiento para evaluar y mejorar los procesos. No esperes saberlo todo para comenzar, comienza a recopilar los datos que tienes, con la frecuencia que elijas, para que puedas ir evaluando y analizando la data que vayas recuperando. Esto es un proceso dinámico. Recuerda que nadie nace sabiéndolo todo, pero en mí tienes un recurso de apoyo. 

Que a las personas no le gustan… Tienes que comenzar preguntándoles. ¿Cuántos de los miembros de tu equipo o colaboradores los han trabajado? Y tú, ¿has realizado proyectos para mejorar algún proceso? Si no lo has hecho, ni ellos tampoco, están bajo la programación de los pensamientos de los demás y debes comenzar a crear tu propia experiencia. ¿Cómo no te va a gustar ser mejor que ayer?

Que no sirve para nada…. Si seleccionas un procedimiento para mejorar que no tiene ningún impacto, dentro de tu emprendimiento o empresa ¿de qué te va a servir? Ese proyecto se sumaría a la lista de intentos fallidos, con los que no ha cambiado nada. Por esto, es importante que cuando escojas el procedimiento que quieras mejorar, sea uno que tenga un impacto real, dentro de tu proceso administrativo o de tu vida. De lo contrario, no servirá de nada. 

Que no sé para qué puedo utilizar los datos… Si nunca has recopilado datos y has estado viviendo sin ellos, estás administrando tu vida o tu emprendimiento por instintos subjetivos que no puedes validar. La ventaja de comenzar a recopilar los datos de todas las operaciones y en particular, de lo que quieres mejorar, es que te dará una idea clara de lo que necesitas optimizar y en qué nivel de profundidad se encuentra la situación. Si existe algo preciso son los números y debes aceptarlos como tus aliados. Ellos te darán las coordenadas para llegar al mejoramiento continuo de tus procesos.

Como viste, hay muchas excusas que no te dejan comenzar, anímate a mejorar para que puedas crecer y evolucionar. 

El proceso de mejoramiento de la calidad es un viaje continuo. Comienza a preparar las maletas y a recopilar todo lo que te llevarás, porque cuando empaques y llegues a tu destino te preguntarás: ¿por qué no vine antes?

Anímate a medir y a romper antiguas creencias que no te permiten crecer. El análisis de los datos recopilados será tu mejor aliado.

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